Podría pasar horas escribiendo… Dar cada minucioso detalle sobre la belleza de esta tarde. Me temo que no podría evitar caer en frases trilladas y un tanto melosas. Creo alguna vez haber discutido la idea contemplando una estatua griega que muestra dos amantes entrelazados en un beso. ¿Cuántas veces a lo largo de la historia? ¿Cuántas parejas han repetido los mismos gestos y sentimientos? Es imposible hablar de ello y hacerle honor. Todo cuánto intente decir será muy poco o sonará exagerado. Simplemente diré que fue una tarde perfecta, después, guardaré silencio.
La felicidad se parece mucho a las tardes despreocupadas…