Evaluación de la situación actual: Mi contrató de trabajo terminó, no tengo un céntimo, me rechazaron de las dos becas a las que apliqué y mi novia me dejó. Debo decir que esta es la peor época que he vivido desde mis depresiones injustificadas de adolescencia. Pero… creo que ya es momento de dejar esta taradez de sentirme mal y triste. Llevo dos semanas durmiendo 14 horas al día, desanimado, comiendo mal, y ya basta. Creo que ayer fue la noche más triste de mi vida adulta, es terrible el momento en que te das cuenta que alguien te ha dejado de amar. Ella se alejó paulatinamente durante meses, pero la esperanza de un resurgir del amor era inevitable. A veces la vi, allí cerca, ella me sonreía de una manera que me hacía volar, me acariciaba de repente, me miraba y era la misma mirada de cuando estuvo enamorada de mí. Ayer finalmente me di cuenta que ya no puedo ser nada para ella. A sus ojos soy un fracaso, dejé de ser el poeta interesante del que se enamoró. De repente me di cuenta que todo era ya irrelevante, en mi peor momento ella me dejaba como si nada. Terrible.
Esta mañana me desperté sientiéndome aplastado, con dolor de cabeza y demás. Y mientras caminaba por la casa me puse a pensar en mi situación actual. No tengo nada, absolutamente nada. Ni siquiera un amigo a quien llamar, todo esto me lo guardo. Las únicas dos personas con quienes tenía la confianza y empatía para hablar libremente de mis sentimientos se han ido lejos. Así que ni siquiera tengo quien me diga: “Tranquilo, no te preocupés, todo estará bien.” Lo único que tengo es un blog que nadie lee (Y quizás eso sea mejor) y algunos amigos (buenos amigos) que son completamente incapaces de comprender estas cosas. (Complejas relaciones de amor-odio con las mujeres no les permiten comprender cómo pude enamorarme tanto ni por qué me importa su bienestar aunque me haya dejado.)
Ahora viene la parte extraña: Recordé la esencia de mi vida. Me he reinventado tantas veces. Por supuesto, es más fácil a los 20 que a los 27 pero siempre he logrado salir adelante. No me molesta admitir que mi vida siempre ha sido un poco caótica. Y bien, lo que he descubierto es que tocar fondo brinda una libertad extraña. De repente puedo convertirme en otra persona que nunca antes fui y hacerlo bien. A lo largo de la vida he pasado por fases de todo. Empecé con la tecnología y la computación, coqueteé un rato con la idea de ser herpetólogo, luego me hice ornitólogo, luego profesor y por último entomólogo (en esto sigo trabajando un poco, al menos no estoy completamente desempleado) y claro, sigo siendo pintor y poeta y detective salvaje.
No voy a negar que la mayor parte del tiempo me siento triste y desanimado, pero esta mañana vi una luz al final del túnel. Vi las oportunidades que hay en esto. Y como consuelo de tontos, puedo decir que ya estaba harto de mi trabajo. Demasiado tiempo en el laboratorio. Y en cuanto a mi relación, si su felicidad está en otra cosa, que así sea. “Cuando el amor no es recíproco deja de ser amor.” Sabiamente me lo dijo una amiga hace años… Siempre juré que haría todo lo posible por hacerla feliz, si su felicidad es en otro lugar y con otra persona, supongo que lo último que puedo ofrecerle es dejarla en paz.
Me pregunto qué viene ahora… No puedo saberlo, pero las cosas no se ven tan mal. Pronto empezaré a estudiar de nuevo, eso siempre es bueno. Mejor que estar haciéndome el payaso todo el día. Aun estoy trabajando un poco y tengo algunas ofertas, no las mejores, pero al menos sé que no moriré de inanición. Tengo las puertas abiertas para mudarme a Europa con mi hermana cuando quiera (si algún día termino de juntar el dinero para el boleto), y en cuanto al amor… bueno, eso es más complicado. Pasará mucho tiempo antes que pueda sentirme cómodo y a gusto con una mujer, tomará aun más tiempo encontrar a alguien que se interese en este megaterio poeta con corazón de perro cazador de esperanzas. Pero no importa, también eso ayudará a enfocarme en otras cosas.
Sé que todo esto no parece más que la retórica barata de un borracho. Y sin embargo, siento un cambio en mí. Hoy por primera vez en muchos días me levanté con ganas de despertar. Nunca fui de los que se quedan tirados, incluso tras los golpes más duros. Debo recordarme a mi mismo que en estas dos semanas no dejé de atender mis (muy pocas) responsabilidades. Hoy fue el primer día en que no fingí estar de buen humor, de hecho, estuve contento casi todo el día. (La noche es más dificil, por eso estoy escribiendo como el bicho alfabético que he sido siempre.)
En fin, es la madrugada del lunes, en unas horas empezaré una nueva fase. Me he puesto la meta de conseguir un empleo esta misma semana. En esta ciudad no es dificil conseguir trabajo, en los últimos diez años siempre he tenido empleo (salvo por dos breves periodos como este). También siento que terminó mi periodo de tristeza. Ayer llegué a lo más profundo de ella, creo que la agoté por un tiempo. Ahora sólo puedo ver hacia arriba. Esta es mi situación: destrozado pero optimista. Triste, pero recuperándome y solo, pero sin aceptar una derrota. Este sufrimiento de clase media ni siquiera es buena literatura. Lo mejor será empezar un nuevo capítulo y olvidar este.